Seguramente no existe una forma infalible y segura de persuadir. Puede que haya alguna regla, algún consejo. Pero no más. Y aún así, siempre se encuentra gente con un poder de convencimiento mayor que otra. ¿El secreto? Ser uno mismo. Como el Scirocco. O como aquél que lo conduce.
| VEHÍCULOS NUEVOS VOLKSWAGEN | Viernes, 12 de Marzo de 2010 |